Opciones humanitarias en la frontera...

Casa Segura es un trabajo artístico que combina una pequeña estructura de acceso público en tierra privada del desierto de Sonora en el sur de Arizona con un espacio en la red dinámico y bilingüe que facilita un intercambio creativo, diálogo y comprensión. Localizado al norte de la frontera con México, Casa Segura trata tres grupos distintos: inmigrantes mexicanos/as que atraviesan la frontera a través de este peligroso paisaje, propietarios de propiedades, cuya tierra atraviesan los/as inmigrantes, y los miembros del público en general que estén interesados/as en aprender más sobre cuestiones de frontera y la complicada dinámica en juego en esta traficada región. Es un proyecto conceptual que contrasta condiciones ya existentes con nuevas opciones que pueden transformar de manera positiva la manera en que individuos/as de ambos extremos de la divisoria se relacionan y se perciben los unos/as a los otros/as.

Casa Segura proporciona a los preocupados/as dueños/as de propiedades privadas en la frontera una oportunidad de crear un faro de salvamento en el desierto, una plataforma para interactuar con individuos/as anónimos/as que traspasan su tierra, y un medio no agresivo de proteger sus casas. El proyecto pone de manifiesto compasivas opciones disponibles a aquellas personas que viven dentro de esta región tan cargada. Casa Segura ofrece un nuevo método de interacción e intercambio gratuito como alternativa al incremento militar en la frontera. Alejándose de la abstracta retórica de los números, el proyecto se concentra en la anónima relación (y sin embargo íntima) entre un/a propietario/a y un/a inmigrante andando por sus tierras.

La pequeña estructura de energía solar actúa como un espacio de transición temporal en la que los/as inmigrantes pueden satisfacer sus necesidades básicas de agua y nutrición, y compartir historias a través de una interfaz con pantalla táctil. Sirviéndose de la lengua vernácula del “grafitti” del viajero/a, pictogramas, y la tradición mexicana de pintura ex-voto, los/as inmigrantes están invitados/as a compartir de manera creativa algo sobre sí mismos/as y sus viajes. La interfaz proporciona al inmigrante un medio simple para dibujar, escribir mensajes, o hacer pictogramas a través de unos iconos gráficos ya preparados. Estos iconos, representativos de la cultura, geografía y mitos mexicanos, han sido creados en colaboración con Alberto Morackis y Guadalupe Serrano del Yonke Arte Público, en Nogales, México.

Estas imágenes y mensajes se han subido automáticamente a la página de Casa Segura desde un lugar remoto. La página bilingüe será un lugar público para ver las imágenes y mensajes creados por los/as inmigrantes, una zona para que otras personas aporten sus contribuciones, y un punto de acceso a temas de inmigración y fronteras en el suroeste de los EEUU.

Casa Segura no promete resolución a la compleja serie de problemas en torno a la frontera, inmigración ilegal y esfuerzos humanitarios. Sin embargo, lo que busca es proporcionar nuevas oportunidades para acción individual, comprensión y diálogo.